La pandemia por coronavirus ha puesto a los sanitarios en el ojo del huracán. En consecuencia, médicos de urgencias, enfermeros, auxiliares y demás profesionales están realizando un esfuerzo inimaginable para luchar contra la COVID-19. Uno de sus mayores aliados en esta batalla son los equipos de protección, como el vestuario sanitario y los EPIs, cuya importancia te damos a conocer en este artículo.

En el siguiente video, el Profesor David Valero muestra su sensación con un EPI de nuestra compañia:

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¿Qué son los EPI?

Los equipos de protección individual se emplean en numerosas profesiones para minimizar el riesgo de sufrir un accidente laboral. Entre esos, nos centraremos en los sanitarios, que son los que nos ocupan. Se llevan en situaciones que supongan un peligro, de forma que se pueda evitar el contagio de una enfermedad infecciosa, como el coronavirus.

De igual forma, deben cumplir con una serie de características:

– Comodidad: puesto que a veces es necesario llevarlos durante varias horas seguidas.

– Adecuación: como verás a continuación, deben contar con una serie de elementos imprescindibles.

– Efectividad: esto se asegura por medio de una serie de directrices nacionales y europeas.

 

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¿De qué se compone un equipo de protección sanitario?

No olvides que este tipo de vestuario se utiliza cuando es imposible controlar el riesgo de contagio por otros medios. Por tanto, un equipo completo lleva:

– Guantes: a menudo se utilizan dos en cada mano y, posteriormente, se sujetan a las mangas.

– Ropa de protección: es una especie de bata que debe cubrir todo el cuerpo.

– Protección ocular: ya que el virus puede entrar por los ojos, se deben cubrir con gafas o pantalla de protección.

– Mascarilla: de todos los tipos existentes, se recomienda el uso de FFP2, FFP3 o N95 para profesionales de la salud.

– Cubrecalzado: ya que, al estornudar o toser, las partículas del virus permanecen en el aire y, posteriormente, caen al suelo.

¿En qué casos se usan frente a la COVID-19?

Como ya sabrás, el uso de los equipos de protección está limitado a una serie de circunstancias. En este sentido, se emplean en hospitales, clínicas y centros de salud. De igual forma, debes saber que los trabajadores de residencias de ancianos también los llevan ocasionalmente, pues estos centros están sufriendo un gran número de casos de coronavirus.

Asimismo, se deben utilizar en situaciones de máximo riesgo, como al entrar en la habitación de una persona infectada o tomar muestras a alguien que ha dado positivo anteriormente. Se llevan, igualmente, en momentos de incertidumbre, como en el traslado de personas con síntomas sospechosos o para la realización de pruebas en general.

Claro está que el vestuario adecuado es esencial para que los sanitarios puedan desempeñar su función de manera segura. Sin embargo, lo más importante es llevarlos de manera correcta, algo que pasa por desecharlos tras su uso o, si no es factible, desinfectarlos.

Como has podido ver, los EPI son una pieza clave en la lucha contra la pandemia. Todos hemos visto las imágenes del colapso sanitario que tuvo lugar durante la primera oleada de la COVID-19 y que estuvo producido, en parte, por la escasez de material de protección. Afortunadamente, la reserva estratégica que se está creando en los hospitales contribuirá a que esto no vuelva a suceder.

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